domingo, 15 de febrero de 2009

Las primeras damas

Nadie las ha elegido, sólo sus maridos, pero todas representan a su país. Hablamos de las primeras damas. La última es Michelle Obama , primera dama de los EEUU. ¿Cuál es su misión? ¿Tienen las primeras damas un protocolo específico? ¿ Dónde se creó el concepto de primera dama?

Son una pequeña ventana por la que podemos aprender un poco más cómo es el presidente. Se trata de un título made in USA. La Primera Dama de los Estados Unidos es un título no oficial de la anfitriona de la Casa Blanca. Su acrónimo es FLOTUS y se utiliza para denominar a la "Primera Dama de los Estados Unidos," por analogía a las más conocidas siglas "POTUS" por "Presidente de los Estados Unidos".

El primer país en utilizar el cargo de primera dama fue Estados Unidos y debido probablemente a la influencia política y cultural de esa nación, éste se ha extendido a casi todas las repúblicas del mundo, incluyendo las de América Latina.
Algunas de las primeras "Primeras Damas" eligieron la forma con las que se las debía tratar: títulos como "Lady", "Mrs. President", y "Mrs President". Martha Washington, por ejemplo, era llamada "Lady Washington".

El término “first lady” se empleó por primera vez en 1877 para designar a Lucy, la esposa del presidente Rutherford B. Hayes. Pero el concepto moderno empezó a desarrollarse con la aparición de los medios de comunicación, que estimularon la curiosidad por la familia del presidente y convirtieron a su esposa en modelos de comportamiento. Edith, casada con Theodore Roosevelt, fue la primera que contrató un equipo de asistentes. Pero la gran revolución llegó con Eleanor Roosevelt (1933-1945): infatigable, daba conferencias por todo el país, tenía su propio programa de radio y defendía causas sociales como el fin de la segregación racial. Estuvo al frente de la comisión encargada de redactar la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU en 1948.

En el siglo XX fue cuando el papel de las esposas del presidente de Estados Unidos empezó a cobrar mayor protagonismo público, muchos casos en paralelo a la incorporación de la mujer a la vida laboral y social. La que más brilló en el plano social fue Jacqueline Kennedy.S ólo dos años de primera dama del 61 al 63.
La esposa del Vicepresidente de los Estados Unidos a veces se denomina la Segunda Dama de los Estados Unidos, pero este título es mucho menos común.
¿Cuál es la primera misión de una primera dama?
La posición de "Primera Dama" no es un cargo electo, no posee obligaciones oficiales, y no percibe salario. Sin embargo, ella concurre a numerosas ceremonias oficiales junto o en representación del Presidente.

En algunos países, la primera dama debe cumplir ciertas funciones de carácter protocolario como acompañante del Presidente en viajes o recepciones oficiales, y participar activamente en instituciones de gobierno, por lo general de índole benéfica o social. Pero también, dependiendo del país, se enfoca en una causa en especial.

La primera dama a menudo participa en obras de caracter humanitarias y de caridad; a lo largo del siglo XX se fue tornando más común que las primeras damas eligieran algunas causas específicas para promover y apoyar, por lo general causas que no generen divisiones partidarias. Es usual que la primera dama contrate personal para que la ayude en estas actividades. Adicionalmente, muchas han tomado un rol activo en realizar campañas de apoyo al Presidente. Hillary Rodham Clinton, la esposa de Bill Clinton fue un paso más allá y durante un tiempo se le dio un empleo formal para desarrollar reformas al sistema de salud. Posteriormente en 2000 ella se convirtió en senadora por Nueva York, y es la única esposa de un presidente en haber sido elegida como representante en el congreso.
Hoy las obligaciones de la primera dama en EEUU están claramente definidas: coordina el engranaje doméstico de la Casa Blanca, actúa como anfitriona y es una figura pública reconocida.
¿Y en el resto del mundo?

La primera dama es, en determinados Estados, la esposa del presidente o primer mandatario de ese país, o en su defecto, alguien que cumple ese rol en ceremonias oficiales.

En países con gobierno monárquico, ya sea absoluto o constitucional, el calificativo de primera dama no es utilizado, ya que existe el de Reina Consorte (para diferenciarla de una Reina Jefa de Estado). Sin embargo, como en esos países existe un primer ministro que se encarga del gobierno, en algunos casos se hace uso del término primera dama, o a veces segunda dama, para referirse a la mujer o cónyuge de éste.
Las figuras de las esposas de los presidentes o primeros ministros de las repúblicas democráticas –o las reinas, en el caso de las monarquías– suelen estar poco definidas. Los suyos son cargos que no existen a efectos legales: no han sido elegidas por votación popular; las constituciones no las nombra ni determinan sus atribuciones; su labor no está sujeta a revocación de mandato ni juicio político, y su poder está determinado por el carácter y la forma de ser y actuar del presidente. Sus responsabilidades las determinan la costumbre o las pautas históricas. Lo normal es que cumplan funciones de representación en recepciones, audiencias, viajes oficiales…

¿Disponen de asistentes específicos y partidas presupuestarias especiales?
En las democracias europeas, la primera dama se ve asistida, generalmente, por una secretaria o un grupo reducido de colaboradores, con escolta y coche oficial. Sólo en casos excepcionales va acompañada de asesores vinculados con el sistema protocolario. Al no ser un cargo electo, no se le designa una partida presupuestaria específica, por lo que sus gastos forman parte de los de la Presidencia.

¿Ellas deciden su propia agenda?
Sí puede elegir sus funciones de representación, sus apariciones públicas. En cuanto a las reglas de protocolo, cuando acude como consorte a una recepción oficial tiene el mismo rango protocolario que el presidente. Por el contrario, si asiste sola a un evento, pierde este rango.
¿ Cuál es su papel?
Desempeñan “un papel ambiguo. su papel “se define según su impronta, su personalidad, el acuerdo al que llegue con su marido y el modelo presidencial que se establezca. Desde el instante en que se convierte en imagen pública, representa el modelo femenino de un Gobierno. Tiene que transmitir unos valores; ser el reflejo, el estilo de un país.
Ser primera dama es un juego de adivinanzas. Dos actitudes predominan en su forma de actuar: algunas se caracterizan porque quieren participar demasiado en asuntos del Gobierno y otras porque optan por limitarse a cumplir con las reglas que marca el protocolo. Ser primera dama puede implicar grandes sacrificios sin recompensa. El problema surge cuando creen tener un derecho que no les corresponde, cuando consideran que pueden gobernar una nación.

Desde el punto de vista mediático representan la mejor manera de publicitar los progresos que se hacen en un país. Prestan un servicio que no es recompensado de ningún modo”. Su labor, en muchas ocasiones, resulta frustrante. Sobre todo en las cumbres paralelas o en los foros de primeras damas, donde se abordan temas de vital importancia internacional, como la expansión del sida o la pobreza. Ellas regresan a casa sin poder poner en marcha ningún compromiso, pues su poder no es vinculante.

¿Su estatus está legislado?
No. exista una cada vez más intensa corriente de opinión a favor de legislar jurídicamente el estatus de la primera dama. ¿El objetivo? Que estos temas sociales no caigan en saco roto y que sus incursiones en la política activa se regulen. Es en América Latina donde esta exigencia cobra más adeptos. Allí las cónyuges de los mandatarios manejan con frecuencia dinero del Estado para administrar programas asistenciales, pero pocas están obligadas a rendir cuentas de su acciones y, en ocasiones, acaban mezclando lo público y lo privado. Y lo hacen hasta tal punto que más de una se ha visto salpicada por sospechas de corrupción, han recibido acusaciones de tener excesiva influencia política, ambiciones electorales y afán por atraer la atención de los medios de comunicación. No obstante, legislar entraría en conflicto con las libertades y derechos de una persona que no ha seguido un proceso de votación o una campaña. Es mayor el riesgo de legislar que el de tener a una Imelda Marcos.

¿ Y su papel en España?
El problema reside en que en España no hay primera dama. Primero, porque hay reina y segundo porque, en general, en Europa, las esposas de los jefes de Estado y de los primeros ministros no tienen el protagonismo de sus homólogas latinoamericanas.

Las esposas de nuestros presidentes del Gobierno, de perfiles muy diferentes, adoptaron en nuestra joven democracia una posición más bien discreta de “segunda dama”, muy conscientes del papel institucional que tienen la monarquía y la Reina.

Hagamos un repaso de las primeras damas Españolas
Amparo Illana

La segunda dama que nunca quiso serlo. “Soy una mujer sencilla –decía–. Me disgusta la servidumbre del poder”. Nunca figuró un ápice más que lo que el protocolo marcaba. Tampoco había precedentes del rol que debía desempeñar, así que nadie echó nada de menos. En eso tuvo suerte, en lo demás no. “No creo que nadie haya sido feliz en La Moncloa”, dijo.
Pilar Ibáñez Martín-Mellado, esposa de Leopoldo Calvo-Sotelo
Su marido tuvo un paso fugaz y convulso por el Gobierno de sólo un año. Ella siempre estaba al quite. Siempre al lado de su esposo, le gustaba la política y sabía desenvolverse en los círculos apropiados.
Carmen Romero

Siguió el estilo discreto de Illana. Metida en luchas sindicales desde joven, implantó en la Moncloa el zapato plano y la normalidad. Siguió dando clases de Literatura en el instituto, defendió su independencia a capa y espada y educó a sus tres hijos lejos de la prensa. Sólo en el último mandato de González entró en las listas al Congreso como diputada por Cádiz.

Ana Botella

La única que ha ejercido de primera dama. Muy pronto salió del segundo plano: reuniones con empresarias, presidencia de ONG... Dicen que a Aznar le dio por llamarla “Hilaria”, por Hilary Clinton. Llegó a contar con una secretaria, dos funcionarias de apoyo y una jefa de prensa. Ahora es concejala del Ayuntamiento de Madrid.

Sonsoles Espinosa

No quiere renunciar a su autonomía: ha mantenido al margen su vida privada, su familia (sus dos hijas no aparecen en público) y su actividad como soprano. Tal vez por ello, cualquier desliz suyo salta a los medios. Ha puesto su imagen en manos de Elena Benarroch y empieza a ser incluida en las listas de las mujeres más elegantes.

¿Y en el caso de que el mandatario no sea casado, quién ejerce de primera dama?

En caso de que el mandatario no sea casado (o aun siéndolo, se encuentre distanciado afectivamente de su esposa), el puesto de primera dama es usualmente ocupado por otra mujer, familiar cercana al jefe de gobierno, como ser su madre, hija o hermana. Este es el caso de Evo Morales. Sin embargo en algunos países el cargo queda vacante, por ejemplo en Venezuela con Hugo Chávez o en el caso de Chile con Michelle Bachelet donde queda vacante el de primer caballero.

¿Es un puesto clave el de primara dama para pasar a ser Presidenta?

Ha habido dos casos de primeras damas que después de serlo accedieron a la Presidencia, ambos en la República Argentina. Ellas son:

• María Estela Martínez Cartas, también conocida como Isabel Perón, quien fue Vicepresidenta y Primera Dama durante la última presidencia de su esposo, el general Juan Domingo Perón, y le sucedió a su muerte en 1974.

• Cristina Fernández Wilhelm, también conocida como Cristina Kirchner, fue Primera Dama durante el gobierno de su esposo Néstor Kirchner y posteriormente elegida Presidenta de la República, cargo que ocupa actualmente.

En la actualidad ex primeras Damas con aspiraciones presidenciales han sido:
• Hillary Rodham Clinton (EUA), esposa del ex presidente Bill Clinton.
• Keiko Fujimori Higuchi (Perú), hija del ex presidente Alberto Fujimori.

Las dos primaras damas más famosas actualmente son Carla Bruni y Michelle Obama.
Hablemos de Carla Bruni…. ¿Es verdad que es princesa?
Su alteza Serenísima la coprincesa Carla de Andorra. Primara dama francesa y Italiana, modelo cantautora, madre soltera….se casaron el 2 de febrero de 2008 en las dependencias del Elíseo. Carla acompaño al presidente en su primera visita oficial al Reino Unido.

Carla compagino su rol como Primera Dama con su faceta de cantante y en Septiembre de 2008 presento su nuevo disco en Londres, donde cantó en vivo.

La jefatura del Estado recae en la figura del copríncipe episcopal, el Obispo de la Seo de Urgell, y del coprincipe francés, el Presidente de la República Francesa

¿Qué podemos decir de Michelle Obama?

Abogada de 45 años. Al igual que su marido, Michelle Obama también ha hecho historia, aunque de forma involuntaria.

Según el sondeo a pie de urna realizado por la CNN, el 66% de los consultados cree que Michelle será una buena primera dama, frente al 35% que opina la contrario. ¿Decepcionará esta nueva primera dama las expectativas que se han puesto sobre ella?

Michelle ha asegurado que 'el servicio a la comunidad ha sido una gran parte de mi vida', algo en lo que coincide con Barack Obama. Durante la campaña, ha tenido un papel cada vez más importante, no limitándose sólo a presentar a su marido, sino que ha protagonizado numerosos actos en solitario y concedido entrevistas. 'Me gusta más de lo que pensé que lo haría', reconoció esta misma semana.

Sin embargo, ha dejado claro que su prioridad, es la de ser madre, más allá de asesorar a su marido en distintas cuestiones, como ha hecho hasta ahora. 'Mi primer trabajo, para ser honestos, va a seguir siendo el de 'madre en jefe'', afirmó en una entrevista reciente. Ya se habla de la nueva era de “Mrs O”.

Es la primera dama con más estudios de la historia de EE. UU. “hará política” ejerciendo su influencia “moral y espiritual” sobre el presidente. Entre otros aspectos, su papel servirá para revisar la historia silenciosa de los afroamericanos, según los expertos. Con inteligencia, disciplina y una voluntad de hierro, todo hace prever que será una especie de asesora informal, pero poderosa, como lo fue durante la campaña.

La futura primera dama estadounidense, que ha sido elegida por la revista Vanity Fair la mujer mejor vestida de 2008, suele llevar ropa de corte clásico y de marcas poco conocidas. Aunque, en ocasiones especiales, Obama ha mostrado su gusto por los diseñadores latinos.

1 comentario:

Lucia Vitali dijo...

Un post verdaderamente EXCELENTE! Ha sido de gran ayuda para preparar mi programa de 3 de Octubre de 2013. Gracias Carmen por tu sabiduría y tu generosidad!