
El protocolo se basa en la tradición y en algunos casos esas tradición incluía algunos temas que provienen de la superstición. Los orígenes de muchas de las supersticiones que aún conservamos son reliquias de otras culturas más antiguas que la nuestra. La mayoría de las supersticiones nacieron durante la Edad Media. Sin embargo, la mayoría de las supersticiones derivadas de la religión católica tiene su origen en las religiones primitivas anteriores a ellas. No obstante, la relación entre protocolo y superstición es anecdótico. La verdad es que no van de la mano, ya que mientras la superstición se basa en creencias irracionales, el protocolo se basa en el sentido común. El protocolo nos dice que si usted es una persona supersticiosa deberá actuar con decoro y no hablar sobre ello en público.
Los días 13 de cada mes se evita realizar actos protocolarios, pero no se trata de una regla de protocolo, la razón es que el protocolo es siempre respetuoso con las creencias. No hay que olvidar que uno de los tres pilares del protocolo es precisamente el respeto.
La tradición nos dice que el número 13 daba mala suerte. La razón irracional es que se asocia a que en la última Cena había trece comensales y uno de ellos, el número trece, correspondería a Jesucristo, que después fue crucificado. En la Cábala se enumeran trece espíritus malignos, o en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia y En el Tarot, este número hace referencia a la muerte.
Sin embargo, el mal augurio del 13 es anterior a la época cristiana. Los expertos nos dicen que se remonta a la mitología nórdica en la era precristiana y a un banquete donde fueron invitados doce dioses, en el que se coló un invitado 13 que era el espíritu de la pelea y del mal, lo que provocó una lucha y acabó con la vida de un dios bueno. Al parecer, desde Escandinavia, la superstición se difundió a través de Europa, en dirección Sur.
Mito, leyenda o superstición, la realidad es que Los franceses, por ejemplo, nunca dan a las señas de una casa el número trece. En Italia, la lotería nacional lo omite. Las líneas aéreas internacionales saltan ese número en las filas de asientos de los aviones. En los Estados Unidos, los modernos rascacielos, comunidades de propietarios y edificios de apartamentos dan al piso que sigue al 12 el número 14.
Sin embargo, lo de Martes 13 es sólo para España, los países con influencia española en Hispanoamérica y Grecia. En los países anglosajones el día de mala suerte es el viernes 13 y para los italianos el viernes 17.
La fobia a este día se llama Trezidavomartiofobia.
La razón de la mala suerte de la combinación con el martes puede ser debida a que el día martes se refiera al nombre del dios de la Guerra para los romanos. También que el martes 29 de mayo de 1453 cayó la ciudad de Constantinopla. Martes es además una palabra que desciende del nombre del planeta Marte, que en la Edad Media lo llamaban "el pequeño maléfico". Por último, una leyenda dice que un día martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel.Un viernes que caiga en el día 13 de cualquier mes se considera un día de mala suerte en las culturas anglosajonas. Según la tradición, en un viernes día 13, Eva tentó a Adán con la manzana, el Arca de Noé inició su larga navegación durante el Diluvio, el Templo de Salomón fue arrasado, y también en este día Cristo murió en la cruz. Remontándonos a datos históricos que puedan dar explicación a esta superstición, podemos remontarnos a un Viernes 13 de octubre de 1307: en este día la orden de los Caballeros Templarios fue perseguida por la Santa Inquisición, arrestándoles simultáneamente esa misma noche en toda Europa.
El espejo devuelve nuestra imagen. A nivel protocolario los espejos se utilizan para revisarse, retocarse y/o atusarse siempre en privado, nunca en público.
Respecto a la visión supersticiosa que nos dice que su rotura nos provocará 7 años de mala suerte desconozco de donde proviene. Coincide este número con la creencia de que el cuerpo experimenta un cambio cada 7 años (a los 7 se alcanza la niñez, a los 14 la pubertad, a los 21 la edad adulta, etc.). El castigo del espejo por lo visto es que provocaba mala suerte en un ciclo vital completo. Lo que sí es cierto es que antiguamente los espejos eran un bien valioso, porque eran muy caros. Tal vez tardabas siete años en poder comprarte otro si se te rompía.
No, pero las respeta como tradiciones. Una de ellas es casarse de blanco. El color blanco es representativo de la pureza y la virginidad. Venía de la costumbre de acudir virgen al matrimonio. Hace dos siglos, los romanos instauraron la costumbre de utilizar el color blanco para vestirse en todas las celebraciones de importancia, po lo que no era un color exclusivo de las novias, pero era habitual que se vistieran así para desposarse y se puso de moda. En europa las novias hasta el siglo VI se vestían de plateado o de azul, hasta que la reina Victoria de Inglaterra en 1840, estableciese el color blanco como propio de las novias. En otras culturas, por ejemplo el islam, las novias deben vestir de negro, y en Japón utilizan el rojo.
Efectivamente, derramar no sólo la sal, sino cualquier cosa en la mesa no es correcto. La superstición de la sal es otra cosa. En la antigüedad, la sal significaba la riqueza. La sal purificaba el agua, conservaba la carne y el pescado, y realzaba el sabor de la comida, y los hebreos, los griegos y los romanos utilizaban la sal en sus principales sacrificios.Al parecer, este mito tiene su origen en el hecho de, una vez que Roma conquista y arrasa con la ciudad de Cartago, los soldados romanos vertieron sal sobre los restos de la ciudad, para que ninguna planta volviera a crecer en ella; o en que en la Antigüedad era común dar paga con la sal, (de ahí surge el salario) lo cual, al derramar este producto era considerado un desprecio hacia el dinero y por ende, suponía la futura falta del mismo. Tras un accidental derramamiento de sal, el gesto supersticioso anulador, es lanzar un pellizco de la misma por encima del hombro izquierdo. Esto fue una práctica común entre los sumerios, los egipcios, los asirios y, más tarde, los griegos.
Aunque la Reina nació el 21 de abril, es tradicional celebrar cumpleaños el segundo sábado de junio. La razón no es ni el protocolo, ni la superstición, sino el sentido común, es decirla climatología. En Junio en Inglaterra hay más posibilidades de que haga buen tiempo.
Por ejemplo, Isabel Preysler le da siete vueltas a su anillo antes de salir de casa mientras dice en bajo una oración.
La conocida modista Gabrielle (Coco) Chanel pensaba que el número 5 le daba buena suerte. Tanto confió en el poder de este número que llamó a un perfume Chanel nº5. Además, lo presentó un 5 de mayo, es decir, un 5 del quinto mes del año 1921.Y, la verdad es que la buena suerte parece que sí le ha ido acompañando a lo largo de los años...
Otros famosos también tiene supersticiones. Angel Nieto, no menciona jamás el número 13, siempre dice “12+1″.
Natalia Verbeke y Emilio Aragón odian el color amarillo.
Fernando Alonso se calza siempre primero el pie izquierdo, no sube al coche por el lado siniestro, si antes de una carrera saluda a un técnico no gana.
Personalmente nací un día 31, un 13 al revés, y vivo en un número 13. El 13 es mi número de la suerte.
















El miércoles pasado, 25 de Noviembre de 2009 se hacía público que se comenzaban los trámites para el divorcio de S.A.R. la infanta Doña Elena y D. Jaime de Marichalar La noticia se hizo pública mediante un comunicado emitido por los abogados de los Duques de Lugo en donde se especificaba que se trataba de una decisión tomada de mutuo acuerdo, y cuyos términos se mantendrían en la intimidad para proteger a Felipe Juan Froilán de Todos los Santos y Victoria Federica, los hijos de la pareja, menores de edad.

enfado con Don Jaime por parte de la familia Real. Ejemplifica así un divorcio de mutuo acuerdo, civilizado y modélico.
